Todos en algún momento nos hemos sentido inquietos, inseguros o bajo una gran presión por algo a lo que tenemos miedo, esto es la ansiedad. También hay quien siente una tristeza muy grande, deja de interesarse en lo que normalmente le entusiasmaba y se siente cansado y poco concentrado, si esta tristeza se siente de manera continua, podemos pensar en depresión, la cual se acompaña de insomnio o mucho sueño, falta de apetito, falta de concentración, culpabilidad, dolor de cabeza, dolor muscular.
La ansiedad y la depresión pueden ser causa de la disfunción eréctil, o bien, consecuencia: psicológicamente, la disfunción puede generar síntomas negativos del estado de ánimo y bloquear la respuesta sexual.
En la parte biológica, se dan una serie de reacciones químicas en las que trabajan los neurotransmisores (sustancias que pueden funcionar tanto para las emociones y para la respuesta sexual), la depresión puede disminuir estas sustancias, lo que lleva a la disminución de la función eréctil; hay otras sustancias que aumentan en situaciones de ansiedad o estrés y también bloquean la respuesta sexual.
Cabe mencionar que algunos medicamentos antidepresivos pueden causar disfunción eréctil, por eso es importante que el médico siempre oriente a su paciente sobre los riesgos de tomarlos y que se tengan opciones para combinar los tratamientos.