Las mujeres, por naturaleza, son las cuidadoras en la familia y pueden apoyar a su pareja hablando del tema, sabiendo que la erección no es algo que depende sólo de querer, es un reflejo.
Hay que recordar que a partir de los 40 años, uno de cada 2 hombres tiene disfunción eréctil y que el 80% de los casos es debido a causas orgánicas. La mujer también puede promover que el hombre acuda al médico a hacerse los estudios que le indiquen y, por supuesto, a mantener el tratamiento.
Algo de gran ayuda es evitar la crítica al funcionamiento del hombre, tratar de favorecer la erección a través de estímulos eróticos como caricias, besos y no centrar toda la atención en los genitales, evitar tocar constantemente el pene para ver si está erecto y, sobre todo, entender que la disfunción eréctil es una problemática que afecta a los dos y que juntos pueden resolverla.